Ayer asistimos a la presentación del libro Manual de uso del blog en la empresa, de Alberto Ortiz de Zárate. El libro se puede comprar por 12€ o descargar en 1.7MB, y no está de más seguir también el blog que lo acompaña porque, como decían en la presentación de ayer, tanto el evento como el libro siguen en desarrollo a través de él (y quién sabe si en el futuro también a través de un wiki; desde aquí un apoyo a la iniciativa!).
La pretensión de los organizadores del evento era hacer algo diferente a lo habitual (en plan «¡yo he venido a hablar de mi libro!»), y desde luego lo consiguieron. De la peculiaridad del evento algo se ha hablado ya, en “Yo he venido a hablar de mi libro (versión 2.0)” y en “Blogs y empresas, quizá es posible”. Esas mismas fuentes, junto con otras como Linking Paths o Processblack, entre otros, permiten hacerse una idea de lo que se habló en las ponencias. Así que, sin ánimo de exhaustividad, comentaré sólo las cosas que más me interesaron.
La primera (en orden cronológico) es la mención que Alberto hizo de la importancia que para los bloggers tienen este tipo de eventos que nos permiten ponernos cara, saludarnos y descubrir que de la interacción directa surgen aún más elementos en común de los que ya se intuían online. «Gracias a la sinergia macramental por existir», como decía Sergio Monge.
El otro concepto con el que me quedo del evento de ayer es el de la necesidad del 1.5, introducido por Genís Roca (y que juraría haber leído antes en otro sitio, probablemente en el documento sobre Web 2.0 del propio Genís). El numerito se refiere a la importancia de los agentes de cambio que vayan dando pasos concretos y discretos, sin abalanzarse de cabeza hacia la 2.0 dejando atrás a la masa crítica. Lo comparto completamente y lo considero muy a tener en cuenta en mi propia actividad dentro de la universidad.
En fin, un evento muy interesante rematado con conversación acompañada de pintxos y bebidas que nos dio la oportunidad de mantener el contacto con las personas que hay detrás de los blogs que leemos todos los días, y de conocer in person a algunas nuevas que teníamos pendientes, como Loretahur y Txipi, que seguro que darán pie a nuevas conversaciones. Un placer.
Gestión de fotografías digitales
¿Sindicación o suscripción? Una aclaración terminológica en torno al RSS
El otro día asistí a la charla que Lorena dio a los chicos de Innovandis sobre la Web 2.0 y surgió una conversación muy interesante antes de que empezara: ¿sindicación no es un palabro muy feo para referirse a lo que se hace con los feeds RSS? ¿No sería mejor utilizar suscripción?
Bueno, pues la respuesta rápida es no, porque cada una significa una cosa diferente. La respuesta larga pasa por entender qué significa exactamente cada uno de los términos.
Sindicación proviene del inglés syndicate que, aplicado a la prensa escrita, se refiere al sistema a través del cual se provee a periódicos, revistas o sitios web de artículos, columnas o tiras de comic. En este último caso concreto los sindicatos actúan a modo de agentes para los dibujantes, que les entregan sus tiras para que las distribuyan por los periódicos en nombre del autor. Poco que ver con el concepto de sindicato que tenemos nosotros, por tanto (que, por cierto, al inglés se traduciría como trade union).
Suscripción es un término al que estamos más acostumbrados: es lo que hacemos cuando, por ejemplo, queremos recibir todos los números de una revista cómodamente en nuestra casa.
Cuando hablamos de sindicación y de suscripción de blogs, entonces, ¿a qué nos estamos refiriendo exactamente? Os dejo un dibujito, que ya se sabe que una imagen…
…una imagen puede seguir necesitando palabras. Lo explico: el autor crea el contenido, y de ese contenido genera un feed (un archivo de formato XML) que va recogiendo las actualizaciones en el contenido; este acto recibe el nombre de sindicación. Por otra parte, el lector, a través de un agregador (un lector de feeds), recopila las direcciones de los feeds de aquellos sitios web de los que quiere mantenerse actualizando; este acto recibe el nombre de suscripción. Así, cada vez que el autor cree un nuevo contenido, el feed reflejará esta actualización, y el lector será notificado a través de su agregador.
En fin, no es tan complicado, pero sin la aclaración terminológica puede convertirse en un cúmulo de palabros confusos. Así que nada de cambiar sindicación por suscripción, por muy poco que me guste la palabra; a cada cosa, por su nombre.